Resulta que en los países occidentales los guardias fronterizos también aceptan sobornos en especie, cosa que la chica rusa sabía desde hacía tiempo, ya que contrabandeaba tranquilamente algunos paquetes prohibidos y estaba dispuesta a pagar lo que fuera por ello e incluso con gusto, sobre todo cuando hacía una mamada...
Así que la puso en su plantilla y no pasó nada malo. Todo tipo de milagros ocurren en la víspera de Año Nuevo y a ella también le gustó el regalo - ¡un culo lleno de semen es genial! Incluso le lamió la polla después, como señal de agradecimiento. Por supuesto, ¡un padre sólo le da a su hija los gofres más frescos!